i fall in love...

1 comentarios
Me enamoré. Sí. Ese verbo que siempre creí que era inconjugable, no lo era. Me enamoré, se enamoró, nos enamoramos. No creía en el amor o no quería. Y así pasó. Eso mismo fue lo que me ablandó. Apareció en mí el odiado amor. Inevitable, incomprensible, inimaginable...
El amor, tan dulce o amargo, tan apasionado o desmotivado, tan salvaje o estresado, tan entregado o descuidado, tan extraño o afable, tan amado u odiado...

 


(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

Sin intrigas...

0 comentarios
Lo único que sé es que no se nada...
Leer más »

Sin escapatoria.

0 comentarios
Cuánta verdad aguarda el destino. Hoy siento más que nunca, que el tiempo siempre te enseña lo que has dejado atrás. El rencor no te lleva a ningún lado, sólo a verte sola. A veces es ese mismo el que no te deja avanzar. Hay ocasiones en la vida en la que hay que levantar un poco la cabeza y observar, analizar aquellos pasos que diste a lo largo de tu camino. Me di cuenta de que las personas necesitan de segundas oportunidades, a pesar de sus anteriores obras, pues todos somos tan libres, que tenemos el derecho de equivocarnos. No sé si actuaré bien pero hay algo que tengo claro, cuando es tu alma y espíritu la que te mueve debes de dejarte guiar, pues en ocasiones necesitas vivir con la conciencia tranquila, ya que no hay peor sensación que quedarte con la angustia de no haber hecho lo que sentías.
Una vez dejado a un lado la rebeldía, con nobleza y sabiduría puedes llegar a hacer temblar a aquella alma desvalida. Cuando alguien necesita que le des la mano para seguir adelante, con el propósito de rectificar sus errores, no hay daño que justifique que puedas jugar con él. Pues no hay peor error que negarse a ayudar al arrepentido volviendo a provocar lo que un día tú sentiste. Y ahora sí, con las ideas claras y las cartas sobre la mesa, no hay persona vencedora ni perdedora puesto que ambas de distinta forma fueron víctimas de cómo te la juega la vida misma.



 


(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

La pieza que me faltaba.

0 comentarios
Era la última pieza que me faltaba en mi vida. A veces es esa última pieza la que te hace perderlo todo, cambiándonos, haciendo caer todos nuestros pasos, destruyendo nuestro costoso camino. ¿Y tú? ¿Crees en tener esa última pieza? A veces no es necesario tenerlo todo, quién sabe si esa misma felicidad es la que te arrebatará todos tus méritos.



(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

Estoy tan agustito...

2 comentarios
ODIO LOS LUNES
07:15: Estoy durmiendo mientras suena el despertador.
07:20: Me percato del ruido de la alarma y la apago.
07:21: Sigo durmiendo.
07:30: Suena la segunda alarma del despertador, la desconecto.
07:45: Vuelve a sonar de nuevo y hago lo mismo que anteriormente, la apago.
07:55: - "Cristina, levántate que yo me marcho ya ha trabajar". Grita mi Madre.
08:00: El despertador suena de nuevo. (No me gusta la canción que suena y lo vuelvo a programar con una canción motivante).
08:05: Suena otra vez, y me estiro al ritmo de la música (o eso intento). Casi me levanto.
08:06: Me llama mi madre al móvil. Lo cojo.
- ¿Te has levantado ya?
- (Intento poner voz de despierta). ¡Sí Mamá estoy levantada! Adiós. Cuelgo sin que le tiempo a responderme.
08:10: Sí, he seguido durmiendo.
08:15: ¡OH NO, ME HE QUEDADO DORMIDA! (Me lo he ganado).
08:20: Maleta hecha y reloj, pendientes y gafas puestas. (¿Qué me pongo?).
08:21: Me pongo esto, esto, (¿esto de que color es?) Me lo pongo da igual.
08:23: Bajo velozmente por las escaleras, entro en la cocina me preparo un Nesquik. Me lo bebo.
08:25: Entro en el baño, (¡vaya peluca!) Toda mía. Me muevo un poco el pelo. Me lavo los dientes y la cara a la velocidad de la luz.
08:27: Me pongo el casco, arranco la moto con la pata porque nunca arranca con el puño, (¡menuda mierda de moto!) Salgo pitando. Acelero. Curva. Aflojo, (evito ir por las rotondas porque les tengo miedo debido a un accidente que tube). Línea recta. ¡Hoy hace realmente un día helado! Me duelen los nudillos del frío, (me he olvidado los guantes), parece que me corto la cara y las manos mientras voy como por una nube de humedad. Se me escapan algunas lagrimillas de la velocidad. Adelanto, adelanto, adelanto... Odio que la hora de entrada de Pozo Nuevo sea la misma vez que la de Arroyo Hondo. Cuento los coche que adelanto, he llegado al record de 15 coches.
08:30: Aparco bruzcamente chocando la rueda delantera con la acera. Me bajo, pongo el banquillo y guardo el casco. Voy lo más rápido que puedo, intento abrir los ojos para ver a la gente (Aún así no lo consigo, veo a la gente porque me saludan). Hace 15 minutos estaba durmiendo, agustito, arropadita, calentita... En cambio ahora tengo frío, voy tarde y tengo prisa, me voy frotando los ojos, para quitarme las lágrimas y aliviar el picor de haber estado durmiendo. Me voy moviendo el pelo. No me veo, (¿tendré el pelo hoy muy mal? Paso, son rizos).
08:31: Subo las escaleras rápido, joder, hay niños chicos delante, (¡subid más rápido!), paso rempunjándoles un poco. Llego al pasillo de la clase, veo a mis compañeros. Sí, los profesores siempre llegan tarde, gracias a ello yo siempre llego a tiempo. Intento poner mi mejor cara (¿para qué?, tendré una cara de dormida...). Sonrío, sí allí están Mayka y Paula. Estoy hiperactiva, debido a la adrenalina que siento conduciendo tan y tan veloz (pero siempre con precaución).
- "Creíamos que te habías quedado dormida". (¿Yo? Que va, simplemente soy una máquina llegando aquí a esta hora)
- "Me he levantado a y cuarto"
- Ah, bien bien dice Mayka.
08:35: Entramos en clase.
08:37: Ya estoy sentada, me relajo. (¿Cómo he llegado aquí?). Saco los libros.
08:45: Blah blah blah. Y de nuevo blah blah blah. No me entero de nada.
09:00: Miro al profesor, (Venga Cristina, ¡atiende! deja de pensar en... ¿en que estaba pensando? no me acuerdo). Cojo el bolígrafo e intento coger algunos apuntes. ¿Qué ha dicho? Déjame copiar eso no me ha dado tiempo. (Normal).
09:15: Consigo atender.
09:30: Termina la clase, (¿qué toca ahora? pienso. ¡Ah, ya sé!). Nos dirigimos a la próxima clase; quién sabe si el plan que tiene nuestro colegio de ir nosotros a las clases del profesor sea una excusa para que nos espabilemos del todo. Voy haciendo la carajota gastando bromas a mis compañeros por el pasillo.
- ¿Cristina, ya estás así?
09:35: Llegamos a la clase, nos sentamos.
- Cristina, saca las cosas. Me dicen mis amigas.
- Uy, es verdad. Sonrío.
10:30: Acaba la clase, (¿una clase productiva? supongo). Recreo.
10:31: Mayka y yo nos dirigimos a la cafetería.
- ¿Me pongo fuera o dentro? nos pregunta Paula.
- ¡Fuera! Que hace solesito respondo.
- Me da igual, como queráis. Responde algo más tarde Mayka.
Estamos en la cafetería.
- ¿Qué te compró? le pregunto a Mayka.
- Mmm...
- No me lo digas, te voy a sorprender.
Odio la cola de la gente para comprar el bocadillo, (¡apartaos plebeyos!).
- Uno de jamón. ¡Eh no, de jamón york, no del serrano!. Y medio de jamón, ese si de jamón serrano, también un paquete de patatas, el que quieras.
- ¿Patatas de qué?
- Yo que se, dame pelotazos mismo. Ah y un chicle. ¿Cuánto es?
- 1,80€
- Gracias, adiós.
- Hasta luego. (No voy a volver, contad de no aguantar a tanta gente a mi alrededor rozándome ¡me dan asco!).
10:35: Voy saliendo de la cola, intentando no caer nada. Busco a Mayka por los alrededores. (¿Dónde está? Miro a ambos lados. ¡Ah ya!). Le doy su medio bocadillo, las patatas y el chicle.
- ¿Querías esto?
- Sí, esta bien.

Salimos fuera. Hace tanto frío en estos meses que definitivamente no hay mejor consuelo que poder estar en el patio al solesito. Que mañana tan movidita... El primer recreo quizás sea lo mejor que tiene un Lunes.


"Estoy tan agustito..."

10:50: Suena el timbre. ¡Oh no! (Volvemos a empezar...)


(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

Amistad.

0 comentarios
Si es verdad que los amigos solo son personas
 que te acompañan durante un período de tu vida,
sin duda estoy en mi mejor momento.

Personas que sé que siempre estarán conmigo.





(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

Inspiration.

0 comentarios
La inspiración surge sin ser llamada ni forzada.
 Por así decirlo: "Cuando le da la gana".




(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

Una navidad distinta...

0 comentarios

Yo también perdí a mi abuelo/a en Navidades.

Diciembre, Navidad, Año nuevo. Familia. Mi familia. ¿Cuántos años han pasado sin cambiar las costumbres? Cada familia un hábito, cada familia un deseo. Un brindis. ¿Qué mejor deseo que volver a poder estar juntos una navidad más?

Es increíble cuántos abuelitos marchan casi sin despedirse en estas fechas. Lo hecho hecho está.  Se van sin previo aviso o tras una dura lucha. Pero el resultado es siempre el mismo. Ya no están. Solo nos dejan los recuerdos, vivencias, su vida, su día a día. Mi abuelo solía hacer esto y aquello, mi abuela siempre hablaba de forma que…

Abuelos luchadores, abuelos flojos, abuelos tranquilos, abuelos activos, abuelos refunfuñones, abuelos alegres, abuelos quejicas, abuelos buenos, abuelos raros, abuelos graciosos, abuelos maniáticos, abuelos trabajadores, abuelos entregados, abuelos camperos, abuelos marineros, abuelos queridos, abuelos adorados, abuelos enfermos, abuelos fuertes, abuelos hoy ángeles, abuelos… nuestros abuelos.
No importa si fue tu tía, tu madre, tu pareja, tu hermana, tu abuela… el caso es que hoy no está y sientes un anhelo, un hueco en el pecho imposible de llenar, porque esa persona era quien lo llenaba. El tiempo te enseña a acostumbrarte por fuerzas que esa persona ya no está y que no puedes hacer nada, que solo te queda el recuerdo. Esa persona que tanto querías, siempre será inolvidable e irremplazable.
Hoy es el día de Reyes, 6 de enero. Una abuela, una madre que marchó hace apenas 6 días está pendiente desde el cielo, viendo como abren sus seres queridos aquellos regalos que con cariño quiso hacer llegar. ¿Qué decir cuando ya no queda nada que decir? ¿Cómo agradecer? Que difícil. Un suspiro. No hay sensación más extraña, triste, conmovida que abrir un regalo de alguien que ya no está. Con la cabeza mirando hacia el cielo hoy te grito gracias, no por el simple hecho de un regalo, sino por haber hecho tan feliz a esas personas que te rodeaban.



(*) A mi abuela Juana que la vida no me dio la oportunidad de conocerla como hubiese querido. A mi querida abuela Josefa, la cual anhelo con nostalgia no tenerla junto a mí. Y a Rafaela, una mujer campera de sangre, entregada en cuerpo y alma a sus hijos que tanto quería. Estas tres personas no terminaron las navidades como muchos hubiésemos querido, pero así ocurrió. Desde allí arriba saben cuánto les queremos y añoramos. Y sinceramente espero, que el día que me toque poder reencontrarme con ellas.





(*) Publicación con retraso.

(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

Retroceder.

0 comentarios
Definitivamente el tiempo siempre te enseña lo que has dejado atrás. De tal modo que, a veces un simple anhelo, recuerdo, nos produce tal tristeza que nos hace retroceder al lugar donde las cosas cambiaron. Uno no puede si el otro no quiere y viceversa. Hay cosas que ni la distancia ni el tiempo borran, y es eso exactamente lo que nos mueve  para mejorarlo o empeorarlo. Algo indiscutible es que las cosas cambian. Ves unas caras largas y tristes que anteriormente estaban alegres. Son situaciones momentos inoportunos que odiamos, pero siempre hay algo que se puede cambiar, no importa el tiempo en el que tardes en verlo. Quién sabe si tal y como pueden estropearse las cosas pueden arreglarse. 

Sabios que dicen: “más vale tarde que nunca”.



(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

Soy diferente.

0 comentarios
Lo soy. Y no me entristece, me enorguyece. Porque sé que ser diferente es una virtud. Hay pocas personas diferentes al resto. Lo sabemos. Somos diferentes ante la indiferencia de los demás.


Y yo sigo en busca de "LOS DIFERENTES" ...

 


(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

"Ella era mi mejor amiga, ella es".

2 comentarios

Todo me recuerda a ti. ¿Por qué? Una amistad, nuestra amistad. Mi mejor amiga. ¿Dónde estás? Hoy te echo más de menos que nunca. Aquella persona que me apoyaba, me animaba, se fue. Se fue sin quererlo. Maldito destino. Aún recuerdo aquel día que desperté, un día bonito pensé, cuanto de equivocada estaba… Aquella llamada, los sollozos de una madre, la presencia de frío, dolor, tristeza, impotencia. Conduje en moto, tan rápido y veloz cuanto pude. Imágenes, momentos, una canción sonaba en mi mente, nuestra canción. Sentí como nunca que le quería. Llegué al hospital. Mis ojos no querían ver, mis oídos no escuchar, mi mente no entender, mi corazón no latir, hablar no podía, un nudo en la garganta, esas ganas sin fuerzas… Un abrazo demasiado largo. “Un coche se saltó el stop, no han podido hacer nada”. Aquellas palabras me atravesaban, parecía que iba a desvanecerme. No han podido hacer nada, no han podido hacer nada, no han podido hacer nada. No, no, no. Por favor, díganme que estoy soñando. Mi amiga; fuerte, luchadora, feliz.

Pasé días, semanas, meses, sin querer seguir adelante. Cuántos planes, cuántos sueños desvanecidos sobre el asfalto. Me duele mucho. Me acuerdo de mis amigas, que me llamaban cada día. Mi móvil sonaba y sonaba. No era ella y yo no tenía ganas de escuchar a nadie más. Mensajes de textos, correos electrónicos. Planes. Mis amigas querían despejarse, rehacer sus vidas. Mensajes sin contestar. Me decían que tenía que seguir adelante. Y yo no podía. Incluso me quisieron llevar al psicólogo.

Hoy siento que es un día distinto, ha pasado ya un año y medio. Dejé de salir con las amigas que tenía en ese momento. E incluso ellas se distanciaron. Todo nos recordaba a ella. Es navidad. Necesito un abrazo como aquellos que me daba ella. Partí a casa de una amiga, mi visita fue demasiado inesperada. Sólo sé que nos abrazamos y lloramos juntas durante horas. Recordamos los momentos vividos con nuestra mejor amiga. Sentimos como estaba con nosotras, la revivimos en nuestra mente. Las dos la necesitábamos con nosotras.
Gracias. Muchas gracias. Querida mejor amiga, gracias. Por haber compartido tu vida con nosotras, por habernos querido y haberte dejado querer. Puede que no estés viva, pero siempre vivirás conmigo. Y si es verdad que las personas viven  siempre y cuando le recuerden, tú vivirás hasta el resto de mis días.




(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

Un futuro perfectamente imperfecto.

0 comentarios
Aún recuerdo esa noche estrellada, tumbada sobre la arena, observando el cielo. Aquella estrella fugaz, mi sueño, mi deseo. Ser inmortal. Quería tenerlo todo y es que para mí lo más valioso era el tiempo. Pensaba que en un futuro, todo sería perfecto, que conseguiríamos rectificar, odiaba todo cuanto construían. Vivía en un eterno descontento con el mundo en el que vivía. Y mira ahora, han pasado unos 100 años y ahora deseo volver al pasado. Ya no existen las estrellas fugaces, ¿quién dijo que el futuro sería perfecto? Perdimos el tiempo fantaseando que todo sería genial.
Querido ciberdiario: Hoy he despertado y he notado una vez más esa sensación de ahogo, tristeza y soledad.  Tengo todo, todo lo que ya no quiero. Las televisiones tienen el grosor de un póster. Ya no hay apenas árboles, por tanto no usamos papel. El periódico ocupa algo parecido a un folio, ahora sí, compuesto de numerosas páginas. Es el llamado periódico táctil. Los móviles ya no envían mensajes de textos sino videomensajes. En el cielo ya no vemos pájaros felices revolotear. Ahora sólo vemos coches voladores, y mucho humo. Vivo en la planta número 327. Las persianas las puedo subir con un mando, al igual que puedo encender, apagar o atenuar las luces, conectar la alarma, hacerme la comida, limpiar mi solar… Si quiero, no me tengo ni que mover. Ahora tengo un perro robot que sólo mueve el rabo, te sigue y ladra cuando llaman a la puerta. Se carga de forma solar, por tanto no come ni hace sus necesidades, todo un ahorro y comodidad. Respecto a la política aquí cada uno hace ya lo que quiere, ya que no nos podemos controlar los unos a los otros. La iglesia se tuvo que tragar todo el royo sobre el apocalipsis, pienso que habría sido mejor que hubiesen acertado. Al menos conseguimos algo, y es la cura a toda enfermedad posible, crean, fabrican cualquier tipo de órgano. Por tanto, la esperanza de vida ahora ronda los 120 años. No puedo alegrarme, porque al vivir más empeoramos aún más el mundo. El calentamiento global hace que no soportemos estar mucho tiempo al aire libre. Por ello, no existen ya los polos, y el aumento del nivel del agua hizo desaparecer todas las islas e incluso algunos países. No sé cuál es el lugar más bonito hoy en día. Recuerdo mi niñez, los paseos por la playa, los primeros días de primavera en que mis amigos y yo buscábamos un rincón soleado para entrar en calor, como jugaba con mi perro en el jardín, las rosas que le regalábamos a mi madre por sus cumpleaños, el aire fresco y puro… No comprendo aún como pueden seguir peleándose por propiedades, dinero. ¿Por qué somos tan insensibles y avariciosos? Destruyen todo lo natural que nos rodea, para construir según sus beneficios.
Ahora siento impotencia, impotencia al saber que pudimos remediarlo. Pero también es mi culpa. ¿A quién le puede gustar como está el mundo ahora? No supimos valorar tantísimas cosas buenas que teníamos… Pienso que el Ser Humano ha sido el animal capaz de destruir el mundo con sus propias manos, fuimos peor que un niño chico, al que no pudieron dejarlo solo. Me tengo tanto odio por ser humano…

Bienvenidos al siglo XXII, un mundo perfectamente superficial.




(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

?

0 comentarios
Esta claro que los amigos se eligen y la familia te toca. Es verdad que la familia siempre está, y supuestamente hay que valorarlo. Pero, muchos familiares lo hacen porque creen que deben hacerlo y por ello lo hacen. En cambio un amigo cuando te ayuda es porque realmente lo siente, quiere hacerlo.
¿Entonces cuando consideramos a un amigo como un familiar a donde queremos llegar?





(*) Me gustaría saber su opinión sobre la entrada, rellene un poco más abajo una pequeña encuesta y publique un comentario en la entrada. Muchas gracias.
Leer más »

¿Quién dijo que fuera fácil?

0 comentarios
<<El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo.>>

¡COME ON!
 I'M READY
¡Vamos!
Estoy preparada
Leer más »

Dulces sensaciones.

0 comentarios
¿Quién sabe si lo que sentimos es real y no un embrujo de nuestro pensamiento?



Leer más »

LA GRAN CAGADA

0 comentarios


La suerte que necesitamos, la suerte que desperdiciamos.
¿Donde estás querida suerte?. A la que todos aclamamos.

 El pasado viernes día 3 de Diciembre hice la cagada del siglo,
 y no me refiero a nada desagradable. Jugué con mi valiosa suerte.
Una moneda es lanzada al aire de tal modo que nuestro corazón se encoge queriendo dejar de palpitar, cerramos los ojos pidiendo aquel tema que necesitamos para aprobar o al menos intentarlo. Sentimos como la moneda tras un pequeñísimo instante en el que se queda quieta en su punto más alto  empieza a descender a contrareloj, girando brusca hasta estamparse contra una mano, deparando la suerte del afortunado.
Me la jugué y la cagé.
 Aquella moneda de 50 centimos hizo derrochar la suerte que tenía.
Aquel 50% de posibilidades que disponía fue reducido de tal forma, que LA CAGUÉ.

Maldita cabezita loca, ai cabezita. Aprende. Aprende de los errores.
¿Se aprende de todo?
¡NO!
De todo se aprende.
(citado)
Leer más »
 
Blog protegido con © Copyright. Con la tecnología de Blogger.

¡VOTA! Valora el blog

Colabora

Podeis comentar las entradas, sino teneis una cuenta Google podeis recurrir a la forma anónima, un saludo.

Seguidores

Visitas del Blog

Translate

Encuentrame en:


"Siempre habrá un perro perdido en alguna parte del mundo que me impida ser feliz".

© 2010 Cristina García Montes Design by Dzignine
In Collaboration with Edde Sands • Ping • Lebanese Girls