Un futuro perfectamente imperfecto.

Aún recuerdo esa noche estrellada, tumbada sobre la arena, observando el cielo. Aquella estrella fugaz, mi sueño, mi deseo. Ser inmortal. Quería tenerlo todo y es que para mí lo más valioso era el tiempo. Pensaba que en un futuro, todo sería perfecto, que conseguiríamos rectificar, odiaba todo cuanto construían. Vivía en un eterno descontento con el mundo en el que vivía. Y mira ahora, han pasado unos 100 años y ahora deseo volver al pasado. Ya no existen las estrellas fugaces, ¿quién dijo que el futuro sería perfecto? Perdimos el tiempo fantaseando que todo sería genial.
Querido ciberdiario: Hoy he despertado y he notado una vez más esa sensación de ahogo, tristeza y soledad.  Tengo todo, todo lo que ya no quiero. Las televisiones tienen el grosor de un póster. Ya no hay apenas árboles, por tanto no usamos papel. El periódico ocupa algo parecido a un folio, ahora sí, compuesto de numerosas páginas. Es el llamado periódico táctil. Los móviles ya no envían mensajes de textos sino videomensajes. En el cielo ya no vemos pájaros felices revolotear. Ahora sólo vemos coches voladores, y mucho humo. Vivo en la planta número 327. Las persianas las puedo subir con un mando, al igual que puedo encender, apagar o atenuar las luces, conectar la alarma, hacerme la comida, limpiar mi solar… Si quiero, no me tengo ni que mover. Ahora tengo un perro robot que sólo mueve el rabo, te sigue y ladra cuando llaman a la puerta. Se carga de forma solar, por tanto no come ni hace sus necesidades, todo un ahorro y comodidad. Respecto a la política aquí cada uno hace ya lo que quiere, ya que no nos podemos controlar los unos a los otros. La iglesia se tuvo que tragar todo el royo sobre el apocalipsis, pienso que habría sido mejor que hubiesen acertado. Al menos conseguimos algo, y es la cura a toda enfermedad posible, crean, fabrican cualquier tipo de órgano. Por tanto, la esperanza de vida ahora ronda los 120 años. No puedo alegrarme, porque al vivir más empeoramos aún más el mundo. El calentamiento global hace que no soportemos estar mucho tiempo al aire libre. Por ello, no existen ya los polos, y el aumento del nivel del agua hizo desaparecer todas las islas e incluso algunos países. No sé cuál es el lugar más bonito hoy en día. Recuerdo mi niñez, los paseos por la playa, los primeros días de primavera en que mis amigos y yo buscábamos un rincón soleado para entrar en calor, como jugaba con mi perro en el jardín, las rosas que le regalábamos a mi madre por sus cumpleaños, el aire fresco y puro… No comprendo aún como pueden seguir peleándose por propiedades, dinero. ¿Por qué somos tan insensibles y avariciosos? Destruyen todo lo natural que nos rodea, para construir según sus beneficios.
Ahora siento impotencia, impotencia al saber que pudimos remediarlo. Pero también es mi culpa. ¿A quién le puede gustar como está el mundo ahora? No supimos valorar tantísimas cosas buenas que teníamos… Pienso que el Ser Humano ha sido el animal capaz de destruir el mundo con sus propias manos, fuimos peor que un niño chico, al que no pudieron dejarlo solo. Me tengo tanto odio por ser humano…

Bienvenidos al siglo XXII, un mundo perfectamente superficial.




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